Un último post antes de irnos de vacaciones!
Éstos son los últimos tomates / el último pepino de este verano :)
Este año los pimientos de padrón no se nos han dado muy bien, pero los pocos que hemos tenido también estaban buenísimos! Hala, todo el mundo a plantar tomates! Abajo la verdura insípida del supermercado!
sábado, 24 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
Hummus
Desde que, cuando vivía en el puerto, probé el hummus en el restaurante libanés que ahora está cerca de la ribera del marisco, no he dejado de comerlo. Me encantan los platos que tienen regustín a tierra.
Aquí en Alemania compramos el pan para acompañar en tiendas turcas, la verdad es que no sé ni como se llama. Viene a ser un pita aplastado, muy fino, y mucho más grande, y al menos yo no lo relleno. Lo solemos poner cortado como si fuese una pizza (así lo ponían también en el restaurante libanés si no recuerdo mal), según como nos dé le ponemos aceite de oliva por encima y pimentón dulce o comino molido.
El hummus es facilísimo de hacer y está mucho mejor que el que venden preparado, además de aguantar varios días en la nevera.
El único ingrediente raro es la tahina, que es pasta de semillas de sésamo. Aquí la venden en todas las tiendas turcas e incluso en el supermercado :-)
Atención, importante!!!! este plato requiere que pienses el día anterior (que no el día de la preparación, que para eso es bien fácil) -> hay que poner los garbanzos en agua!!!
Aquí en Alemania compramos el pan para acompañar en tiendas turcas, la verdad es que no sé ni como se llama. Viene a ser un pita aplastado, muy fino, y mucho más grande, y al menos yo no lo relleno. Lo solemos poner cortado como si fuese una pizza (así lo ponían también en el restaurante libanés si no recuerdo mal), según como nos dé le ponemos aceite de oliva por encima y pimentón dulce o comino molido.
El hummus es facilísimo de hacer y está mucho mejor que el que venden preparado, además de aguantar varios días en la nevera.
El único ingrediente raro es la tahina, que es pasta de semillas de sésamo. Aquí la venden en todas las tiendas turcas e incluso en el supermercado :-)
Atención, importante!!!! este plato requiere que pienses el día anterior (que no el día de la preparación, que para eso es bien fácil) -> hay que poner los garbanzos en agua!!!
Ingredientes (da para un plato grande)
- 1 taza de garbanzos
- 12 cucharadas del agua de cocer los garbanzos
- 3 cucharadas de tahina
- Aceite
- 1 - 2 dientes de ajo, al gusto
- Comino molido, también al gusto, en mi caso mucho! (una cucharada rasa)
- sal
La mayor complicación de este plato es acordarte de poner los garbanzos en agua el día anterior.
Después de esto, la preparación se resume en una línea y media: pon a cocer los garbanzos, cuando estén tiernos mézclalos con el resto de los ingredientes y pasa por la batidora. Punto.
Está muy bueno para untarlo en sandwiches, por ejemplo en un sandwichito con rúcola, tomate, y pollito de sobras de un pollo al horno al limón... mmm.... esto no lo he probado pero no suena mal para mi próxima excursión a los alpes...
jueves, 4 de agosto de 2011
Judiones con choco a la hierbabuena
Esta recetilla no la entenderá ninguno de los que la lea, que supongo serán bien pocos. A fin de cuentas, estamos en Agosto. Tiempo de ensaladitas y gazpachuelos. No de guisotes de chocos. Pues bien, todo se relativiza si se tiene en cuenta que en Munich el sol estas dos últimas semanas sí que ha brillado, pero por su ausencia. Hemos estado a unos 17º de media, menos algún día despistao que de casualidad casi hemos llegado a los 24º. Así que un guiso contundente como que sí que entra bien.
En mi última visita a tierras gaditanas estuvimos en la barra de El Faro, un clásico que nunca falla. Y se me antojó una tapa de judiones con choco, a pesar de que sí que estábamos a casi 30º. Me encantaron y decidí intentar emularlos para el blog, para que no me digan que no pongo recetas con solera.
Ingredientes
Muy importante: echar los judiones en agua el día anterior, no como yo que al final me los acabe tomando de cena un lunes cuando la intención era tomarlos el domingo a medio día. Qué pena no haber visto la cara de mi padre cuando le dije el lunes a las 21h por el móvil que me disponía a zamparme el manjar en cuestión...
Una vez bien remojaditos durante la noche, se les cambia el agua y se ponen a cocer a fuego muy lento para evitar que se deshagan (en mi vitro al 2-3 de 10). Asustarlos un par de veces con agua fría... para qué? -> ¡en ésta página pone que que es para que no den tantos gases!
Mientras se van cociendo ponemos a refreír a fuego medio en una olla grandota la cebolla cortada en brunoise, al poco añadimos el ajo muy picado. Una vez dorada añadimos el tomate pelado y cortado.
y dejamos refreír un par de minutejos.
En este momento y para los nenes tiquismiquis se puede pasar la verdura por la batidora para que quede todo homogéneo (este paso lo hice directamente en la olla). Si gustan los tropezones, omitir. Si no, aprovechar el fondo de la olla para ir haciendo los chocos cortados a trozos medianos. Se pueden pasar por harina para espesar la salsa, pero no es necesario.
Añadir al conjunto verduritas + chocos un chorro generoso de oloroso (reconozco mi debilidad por el oloroso, supongo que otros le pondrían vino blanco), y dejar hervir un par de minutos. Incorporar un cazo del agua de los judiones y dejar a fuego lento hasta que se pongan tiernos los chocos.
Una vez que esté todo tierno, sólo falta mezclar las dos cosas y dejarlas hervir un poco para que se mezclen los sabores. En este momento también se pone la hierbabuena y se corrige la sal.
Se sirve con pan para mojar!
En mi última visita a tierras gaditanas estuvimos en la barra de El Faro, un clásico que nunca falla. Y se me antojó una tapa de judiones con choco, a pesar de que sí que estábamos a casi 30º. Me encantaron y decidí intentar emularlos para el blog, para que no me digan que no pongo recetas con solera.
Ingredientes
- 3 tomates pera
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 2 tazas de judiones
- 4 chocos medianos
- 1 chorreón de oloroso
- 3/4 ramitas de hierbabuena
Muy importante: echar los judiones en agua el día anterior, no como yo que al final me los acabe tomando de cena un lunes cuando la intención era tomarlos el domingo a medio día. Qué pena no haber visto la cara de mi padre cuando le dije el lunes a las 21h por el móvil que me disponía a zamparme el manjar en cuestión...
Una vez bien remojaditos durante la noche, se les cambia el agua y se ponen a cocer a fuego muy lento para evitar que se deshagan (en mi vitro al 2-3 de 10). Asustarlos un par de veces con agua fría... para qué? -> ¡en ésta página pone que que es para que no den tantos gases!
Mientras se van cociendo ponemos a refreír a fuego medio en una olla grandota la cebolla cortada en brunoise, al poco añadimos el ajo muy picado. Una vez dorada añadimos el tomate pelado y cortado.
y dejamos refreír un par de minutejos.
En este momento y para los nenes tiquismiquis se puede pasar la verdura por la batidora para que quede todo homogéneo (este paso lo hice directamente en la olla). Si gustan los tropezones, omitir. Si no, aprovechar el fondo de la olla para ir haciendo los chocos cortados a trozos medianos. Se pueden pasar por harina para espesar la salsa, pero no es necesario.
Añadir al conjunto verduritas + chocos un chorro generoso de oloroso (reconozco mi debilidad por el oloroso, supongo que otros le pondrían vino blanco), y dejar hervir un par de minutos. Incorporar un cazo del agua de los judiones y dejar a fuego lento hasta que se pongan tiernos los chocos.
Una vez que esté todo tierno, sólo falta mezclar las dos cosas y dejarlas hervir un poco para que se mezclen los sabores. En este momento también se pone la hierbabuena y se corrige la sal.
Se sirve con pan para mojar!
domingo, 31 de julio de 2011
Ensalada de Pesto de Estragón
Esta es una ensaladita veraniega, pero de las contundentes para cuando hay hambre. Viene muy bien para una cena de entre semana; desde que la descubrí en epicurious se ha vuelto un clásico de mi mini cocina. Además me hizo descubrir el estragón fresco, que tiene un sabor genial y se puede usar para otras muchas cositas... aromatizar cremas de verduras, ponerlo en el pollo al horno... mmmm...
En España creo que lo venden en el Corte Inglés, y si no, a tirar de maceta.
Ingredientes (2 personas)
Poner las pechugas de pollo en la parrilla, a fuego no muy fuerte para que se vayan haciendo poco a poco sin quemarse por fuera. En el tiempo que tardan en hacerse se prepara el resto.
Lo siguiente, y lo único que requiere pensar más, es preparar el pesto: poner en el vaso de la batidora la chalota cortada a trozos grandes, 1 cucharada de piñones, un chorro de limón (unas dos cucharadas), y el perejil y el estragón, a partes iguales y hasta más o menos llenar el vaso de la batidora (sin apretar).
Del estragón sólo se usan las hojas, el tallo está bastante duro. Hay que reservar un par de cucharadas de estragón picadito para el aliño. Cuando esté todo batido añadir el aceite en un hilo para que emulsione, son unas 3 cucharadas según epicurious, yo lo hago a ojo. Si queda muy espeso se puede aligerar con un poco más de aceite (mezclando un poco con una cuchara, no con la batidora!). Añadir sal y pimienta al gusto.
El aliño de la ensalada se prepara aparte, mezclando en un bol unas 2 cucharadas de aceite, tres de zumo de limón y el estragón que guardamos antes. Añadir sal y pimienta y mezclar con un tenedor como si estuvieras batiendo un huevo, para que emulsione un poquito.
Partir los pepinos (en la receta original les ponen pepinos japoneses, yo no soy tan exótica) y los rábanos a rodajas muy finas.
En estos momentos (unos 16 minutejos según epi - por si las moscas no está de más echar de nariz no se vayan a quemar) deberían estar hechas las pechugas -> sacarlas a una tabla de cortar y dejarlas reposar mientras montamos la ensalada (se siguen cocinando y el enfriado facilita el corte).
Para montar la ensalada, poner las hojas en platos individuales (en mi caso gran parte de la ensalada era de mi cosecha) y repartir la verduras entre los dos platos. Aderezar con el aliño y mezclar. Añadir una cucharada de piñones por plato.
Por otra parte cortar las pechugas en rodajas de algo menos de un centímetro, con un cuchillo sin sierra para que no se deshagan. Ponerlas sobre las hojas y cubrir con el pesto. Mi receta tiene mucho pesto porque nos gusta mucho, si resulta demasiado se puede guardar (e incluso congelar?) para otra ocasión.
En epi te recomiendan (muy bien recomendado) que lo sirvas con un pan blanco bueno, pintado con aceite de oliva y hecho en la parilla en la que cocinaste el pollo. Está muy bueno así, pero nosotros nos engañamos diciendo que sin pan es casi plato de régimen =)
En España creo que lo venden en el Corte Inglés, y si no, a tirar de maceta.
Ingredientes (2 personas)
- 1 manojo de rabanitos
- Ensalada de hoja pequeña variada (para vagos vale la que viene ya en bolsa y lavadita)
- 1 chalota mediana
- 1 manojo de estragón
- 1 manojo de perejil
- 1 limón
- Aceite de oliva
- 1 pechuga de pollo por persona
- 2 cucharadas de piñones
- 1 pepino mediano
Poner las pechugas de pollo en la parrilla, a fuego no muy fuerte para que se vayan haciendo poco a poco sin quemarse por fuera. En el tiempo que tardan en hacerse se prepara el resto.
Lo siguiente, y lo único que requiere pensar más, es preparar el pesto: poner en el vaso de la batidora la chalota cortada a trozos grandes, 1 cucharada de piñones, un chorro de limón (unas dos cucharadas), y el perejil y el estragón, a partes iguales y hasta más o menos llenar el vaso de la batidora (sin apretar).
Del estragón sólo se usan las hojas, el tallo está bastante duro. Hay que reservar un par de cucharadas de estragón picadito para el aliño. Cuando esté todo batido añadir el aceite en un hilo para que emulsione, son unas 3 cucharadas según epicurious, yo lo hago a ojo. Si queda muy espeso se puede aligerar con un poco más de aceite (mezclando un poco con una cuchara, no con la batidora!). Añadir sal y pimienta al gusto.
El aliño de la ensalada se prepara aparte, mezclando en un bol unas 2 cucharadas de aceite, tres de zumo de limón y el estragón que guardamos antes. Añadir sal y pimienta y mezclar con un tenedor como si estuvieras batiendo un huevo, para que emulsione un poquito.
Partir los pepinos (en la receta original les ponen pepinos japoneses, yo no soy tan exótica) y los rábanos a rodajas muy finas.
En estos momentos (unos 16 minutejos según epi - por si las moscas no está de más echar de nariz no se vayan a quemar) deberían estar hechas las pechugas -> sacarlas a una tabla de cortar y dejarlas reposar mientras montamos la ensalada (se siguen cocinando y el enfriado facilita el corte).
Para montar la ensalada, poner las hojas en platos individuales (en mi caso gran parte de la ensalada era de mi cosecha) y repartir la verduras entre los dos platos. Aderezar con el aliño y mezclar. Añadir una cucharada de piñones por plato.
Por otra parte cortar las pechugas en rodajas de algo menos de un centímetro, con un cuchillo sin sierra para que no se deshagan. Ponerlas sobre las hojas y cubrir con el pesto. Mi receta tiene mucho pesto porque nos gusta mucho, si resulta demasiado se puede guardar (e incluso congelar?) para otra ocasión.
En epi te recomiendan (muy bien recomendado) que lo sirvas con un pan blanco bueno, pintado con aceite de oliva y hecho en la parilla en la que cocinaste el pollo. Está muy bueno así, pero nosotros nos engañamos diciendo que sin pan es casi plato de régimen =)
domingo, 10 de julio de 2011
Curry verde sin atajos
Me gusta probar recetas asiáticas, pero me da mucho coraje (que no rabia) que te vendan una pasta verde con una etiqueta "pasta para curry tailandés" y no te digan qué tiene dentro, además viene con el sabor a glutamato incorporado.
Esta foto no está nada conseguida, pero es que teníamos hambre y no había tiempo para tonterías. Además la luz del salón no le favorece nada, nada...
Así que cuando pruebo una receta tailandesa, japonesa, india o de dónde sea intento buscarme los ingredientes básicos y hacer yo las mezclas de especias. Al final no es tan difícil, puedes ajustarlas como quieras y viviendo en Munich no es ningún problema encontrar todos los ingredientes en tiendas de comida asiática e incluso en supermercados. Lo mismo vale para Madrid. Además, si haces la combinación de especias en cantidades industriales te vale para otras veces.
Y sin más la receta sin atajos del curry verde tailandés!
Esta foto no está nada conseguida, pero es que teníamos hambre y no había tiempo para tonterías. Además la luz del salón no le favorece nada, nada...
Ingredientes
- 4 ó 5 dientes de ajo
- 1 vara de lemongrass (o cymbopogon según Wikipedia!)
- 1 - 3 Pimientos chilis thai frescos o guindilla
- 1 lata de leche de coco
- 1 lima
- 1 chalota o 1/4 de cebolla morada
- 1 cucharada pasta de gambas
- 3 cucharadas de salsa de pescado thai (nam pla es la vietnamita, que es la que uso yo)
- 1 manojo de cilantro
- 1 manojo albahaca
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de cilantro molido
- 1 trozo del tamaño de un pulgar de galangal o jengibre
- 1 cucharadita de azúcar moreno
- 4 hojas de lima káfir o combava
- 1/2 pollo a trozos
- Verduras al gusto (por ejemplo, pimento, berenjenas thai, champis, calabacín, tomates cherry...) cortadas en trozos de tamaño-bocado
Lo primero es preparar la pasta. Me he dado cuenta de que mi párrafo filosófico de arriba sobra, que la pasta de gambas también la he comprado en el súper. Por lo menos, no entiendo nada porque está todo escrito con esos dibujitos tan bonitos tailandeses, así que espero que sea auténtico.
A lo que vamos: el lemongrass se corta en aritos de 1/2 cm (sólo el bulbo, las hojas se pueden reservar para echarlas después al guiso para que dé más sabor). Ponlo en el vaso de la batidora con el resto de los ingredientes de la pasta (todos menos los últimos tres puntos). Un par de notitas:
Una vez que tengáis un pasta se pasa a la sartén y se pone a fuego medio - fuerte con un poco de aceite de girasol, huele la mar de bien. Se remueve un minutillo y se incorpora el pollo troceado. Mover para que se impregne bien la carne.
Añadir el resto de la lata de la leche de coco, las hojas de lima kaffir y las hojas que sobraron del lemongrass. Dejar cocinar tapado, a partir de que hierva y si los trozos de pollo son tamaño-bocado tardará unos 5 minutillos.
Añadir las verduras y dejar un par de minutos más, no demasiado para que no se queden blandengues y descoloridas.
Sirve con albahaca o cilantro fresco por encima, acompañado de arroz basmati. Según el gusto de cada cual se puede tomar más salado (echar más salsa de pescado) o menos / más ácido (ponerle zumo de lima) - en cualquier caso no está de más poner las dos cosas en la mesa para que cada cual se lo aderece al gusto. Si está muy picante se puede añadir más leche de coco.
Truqui - la pasta se puede hacer con el doble / triple / cuádruple de ingredientes, así sobra y se puede congelar en porciones para otras veces. Una vez que tienes la pasta verde es rapídisimo de hacer!
De nivel lo pongo difícil, aunque lo único difícil es reunir y preparar todos los ingredientes!
- La cantidad de hierbas depende un poco del gusto personal, como valor orientativo las hojas lavadas y escurridas (sin picar) deberían ocupar cada una más o menos un vaso (de los de casa de la abuela, no de los míos de IKEA que son enormes).
- Los pimientos que le queráis poner depende del gusto que tengáis por el picante (los thai frescos son muuuuy picantes, así que nada de tocarse ojos o narices después de haber tocado los pimientos - especialmente crítico el caso de los caballeros a los que les entra ganas de ir al baño justo después de haber frotado un pimientico de éstos - he avisado)
- La leche de coco se usa para poder trituralo mejor, se pone como hasta media lata, a mí me suele valer con un tercio.
Una vez que tengáis un pasta se pasa a la sartén y se pone a fuego medio - fuerte con un poco de aceite de girasol, huele la mar de bien. Se remueve un minutillo y se incorpora el pollo troceado. Mover para que se impregne bien la carne.
Añadir el resto de la lata de la leche de coco, las hojas de lima kaffir y las hojas que sobraron del lemongrass. Dejar cocinar tapado, a partir de que hierva y si los trozos de pollo son tamaño-bocado tardará unos 5 minutillos.
Añadir las verduras y dejar un par de minutos más, no demasiado para que no se queden blandengues y descoloridas.
Sirve con albahaca o cilantro fresco por encima, acompañado de arroz basmati. Según el gusto de cada cual se puede tomar más salado (echar más salsa de pescado) o menos / más ácido (ponerle zumo de lima) - en cualquier caso no está de más poner las dos cosas en la mesa para que cada cual se lo aderece al gusto. Si está muy picante se puede añadir más leche de coco.
Truqui - la pasta se puede hacer con el doble / triple / cuádruple de ingredientes, así sobra y se puede congelar en porciones para otras veces. Una vez que tienes la pasta verde es rapídisimo de hacer!
De nivel lo pongo difícil, aunque lo único difícil es reunir y preparar todos los ingredientes!
jueves, 23 de junio de 2011
Tarrina de Mascarpone y Fresas
... o tiramisú de fresas. Éste es un postre la mar de fácil de hacer, muy veraniego y resultón. Se hace en nada de tiempo, aunque está mejor si se deja reposar un par de horas antes de servir. Y se basa en una de mis frutas favoritas, la fresa, y también en una tarta que me encanta, el tiramisú.
En Alemania tenemos fresas hasta mediados de verano, y las que son de por aquí y no importadas no tienen nada que ver con los fresones mutantes que veo cuando voy a España en primavera. Son mucho más chiquitas, más bien redondas y muy dulces, la carne también es más blanda. Supongo que hubo una época en la que la mayoría de las fresas que se compraban en España también eran así, y que esa época se acabó al convertirse cuando nos convertimos en potencia exportadora de frutas y hortalizas.
Por cierto, éstas de aquí abajo las hice en parte con fresas de mi jardín... digo en parte porque sólo tenía cinco :-)
Ingredientes (4 tarrinas)
Cortar las fresas en trozos muy pequeños y mezclar con el azúcar moreno, dejando alguna entera para decorar y que quede mono.
Para hacer la crema de mascarpone, mezclar el queso con 10 cucharadas de Cointreau o con un licor de frutas parecido, al gusto de cada cual o según lo que haya en la despensa. Yo lo mezclo con un tenedor hasta que tenga una textura de crema espesa, suave y sin grumos. La cantidad de licor que he puesto es bastante para el mascarpone, también se puede echar la mitad y probar, aunque quedará más denso.
Romper los bizcochos en trozos pequeños y remojarlos con unas 10 cucharadas de leche aderezada con una más de Cointreau.
Rellenar las tarrinas con los bizcochos empapados hasta una altura de 1 cm. Cubrir con la crema de mascarpone casi hasta el borde, dejando medio cm. Poner las fresas por encima, y listo. Meter en el frigo hasta la hora del postre.
Se pueden decorar con chocolate negro rallado, con fresas enteras, o con hojas de hierbabuena, o simplemente comérselas y listo. También se pueden preparar hasta la parte de poner las fresas el día anterior - las fresas se secan más y es mejor ponerlas pocas horas antes de comerlas.
También tiene que estar bueno como tarta entera, tipo tiramisú. Pero esto de los postres individuales también tiene su encanto y hace que me contenga más, de la tarta siempre se puede cortar un trocito más...
En Alemania tenemos fresas hasta mediados de verano, y las que son de por aquí y no importadas no tienen nada que ver con los fresones mutantes que veo cuando voy a España en primavera. Son mucho más chiquitas, más bien redondas y muy dulces, la carne también es más blanda. Supongo que hubo una época en la que la mayoría de las fresas que se compraban en España también eran así, y que esa época se acabó al convertirse cuando nos convertimos en potencia exportadora de frutas y hortalizas.
Por cierto, éstas de aquí abajo las hice en parte con fresas de mi jardín... digo en parte porque sólo tenía cinco :-)
Ingredientes (4 tarrinas)
- 12 - 15 fresas, según los recipientes
- 220g de queso mascarpone
- 11 cucharadas de Cointreau (licor de naranja)
- 10 cucharadas de leche
- 5 / 6 bizcochos de soletilla (savoiardi, como para el tiramisú)
- Azúcar moreno al gusto (1 ó 2 cucharadas)
- Chocolate negro rallado (opcional)
Cortar las fresas en trozos muy pequeños y mezclar con el azúcar moreno, dejando alguna entera para decorar y que quede mono.
Para hacer la crema de mascarpone, mezclar el queso con 10 cucharadas de Cointreau o con un licor de frutas parecido, al gusto de cada cual o según lo que haya en la despensa. Yo lo mezclo con un tenedor hasta que tenga una textura de crema espesa, suave y sin grumos. La cantidad de licor que he puesto es bastante para el mascarpone, también se puede echar la mitad y probar, aunque quedará más denso.
Romper los bizcochos en trozos pequeños y remojarlos con unas 10 cucharadas de leche aderezada con una más de Cointreau.
Rellenar las tarrinas con los bizcochos empapados hasta una altura de 1 cm. Cubrir con la crema de mascarpone casi hasta el borde, dejando medio cm. Poner las fresas por encima, y listo. Meter en el frigo hasta la hora del postre.
Se pueden decorar con chocolate negro rallado, con fresas enteras, o con hojas de hierbabuena, o simplemente comérselas y listo. También se pueden preparar hasta la parte de poner las fresas el día anterior - las fresas se secan más y es mejor ponerlas pocas horas antes de comerlas.
También tiene que estar bueno como tarta entera, tipo tiramisú. Pero esto de los postres individuales también tiene su encanto y hace que me contenga más, de la tarta siempre se puede cortar un trocito más...
domingo, 19 de junio de 2011
Huevos Farsi
He estado dudando con el nombre de esta receta. Al principio había pensado en Huevos Bollywood, por el origen indio.
La cosa es que se trata de una adaptación muy libre de unos huevos parsi, uno de los platos de la cocina parsi, que tiene su origen en el noroeste indio y en Pakistán. Como una es gaditana y toda receta exótica que escriba aquí va a ser casi siempre una farsa (a fin de cuentas existen mil variantes de la misma receta en internet, aparte de que una está limitada a los ingredientes locales, y de que lamentablemente no tengo a mano ninguna abuela entrañable de la región que me confirme la receta), pues decidí quedarme con Huevos Farsi. Y ahora la receta.
Es un revuelto, un simple revuelto que apaña una cena rápida o un brunch de domingo, que es sanote y sobre todo diferente.
Ingredientes (2 personas)
Y el proceso en sí es bastante fácil...
Poner el pimiento y el puerro con una cucharada o dos de aceite de oliva a refreír en una sartén grande junto con el jengibre, a fuego medio - alto. Dejarlo dorar un poco (<5 min), dejando que se empiecen las reacciones de Maillard que hacen que todo esté más rico cuando está doradito. Añadir el tomate (se echa después, porque al soltar agua impediría que se doren las verduras si lo echas antes). Aderezar con la cúrcuma o el curry, la guindilla, sal y pimienta molida fresca (¡muy importante! La pimienta recién molida no tiene nada que ver con el polvo parduzco que compras en el supermercado). Remover un poco para que se caliente el tomate y suelte agua. Añadir el cilantro picado, reservando un poco para servir.
Subir el fuego y añadir los huevos. A mí me gusta dejarlos sin remover al principio, para que cuaje un poco la clara, a fuego muy fuerte. Después les doy un par de meneos, pero sin exagerar y los sirvo directamente. La idea es que el huevo siga estando jugoso, además me gusta que se queden más o menos separados clara y yema. Y los hago a fuego fuerte porque me encanta la clara doradita.
Servir muy caliente, recién hecho, con el cilantro picado que quedaba por encima.

Realmente los ingredientes son muy variables - a la misma combinación de especias se le puede poner cualquier verdura que tengáis en la nevera susceptible de ser refrita, en la foto se ve algún champiñón que nos sobró de la pseudo-carbonara del día anterior. Eso sí, el tomate hace que esté jugosito. En otras recetas he visto que le ponen leche a los huevos para que quede más cremoso, eso lo dejo al gusto del consumidor. Y el curry o la cúrcuma le dan un color muy bonito, pero tampoco son imprescindibles si no están a mano.
* Los pollos felices son pollos que no están metidos en una jaula donde no pueden hacer nada más que poner huevos, sino que pueden moverse libremente en su parcelita al aire libre. La alimentación no se basa en pienso sino en cereales. Tengo comprobado que se nota mucho en el sabor, e incluso en el huevo en sí (la cáscara es mucho más dura).
La cosa es que se trata de una adaptación muy libre de unos huevos parsi, uno de los platos de la cocina parsi, que tiene su origen en el noroeste indio y en Pakistán. Como una es gaditana y toda receta exótica que escriba aquí va a ser casi siempre una farsa (a fin de cuentas existen mil variantes de la misma receta en internet, aparte de que una está limitada a los ingredientes locales, y de que lamentablemente no tengo a mano ninguna abuela entrañable de la región que me confirme la receta), pues decidí quedarme con Huevos Farsi. Y ahora la receta.
Es un revuelto, un simple revuelto que apaña una cena rápida o un brunch de domingo, que es sanote y sobre todo diferente.
Ingredientes (2 personas)
- 4 huevos de pollos felices*
- 1/2 pimiento rojo, cortado a daditos de 1/2 cm de lado.
- 1 cucharada de jengibre fresco muy picado
- 2 cucharadas de cilantro fresco picado
- 1 puerro, cortado en aros de 1/2 cm, la parte clara solamente (en su defecto cebolleta)
- 1 tomate grande maduro pero firme, cortado a daditos de 1/2 cm de lado
- 1 guinduilla seca, cortada en dos (opcional)
- 1 cucharadita de polvo de curry o de cúrcuma (opcional)
Y el proceso en sí es bastante fácil...
Poner el pimiento y el puerro con una cucharada o dos de aceite de oliva a refreír en una sartén grande junto con el jengibre, a fuego medio - alto. Dejarlo dorar un poco (<5 min), dejando que se empiecen las reacciones de Maillard que hacen que todo esté más rico cuando está doradito. Añadir el tomate (se echa después, porque al soltar agua impediría que se doren las verduras si lo echas antes). Aderezar con la cúrcuma o el curry, la guindilla, sal y pimienta molida fresca (¡muy importante! La pimienta recién molida no tiene nada que ver con el polvo parduzco que compras en el supermercado). Remover un poco para que se caliente el tomate y suelte agua. Añadir el cilantro picado, reservando un poco para servir.
Subir el fuego y añadir los huevos. A mí me gusta dejarlos sin remover al principio, para que cuaje un poco la clara, a fuego muy fuerte. Después les doy un par de meneos, pero sin exagerar y los sirvo directamente. La idea es que el huevo siga estando jugoso, además me gusta que se queden más o menos separados clara y yema. Y los hago a fuego fuerte porque me encanta la clara doradita.
Servir muy caliente, recién hecho, con el cilantro picado que quedaba por encima.
Realmente los ingredientes son muy variables - a la misma combinación de especias se le puede poner cualquier verdura que tengáis en la nevera susceptible de ser refrita, en la foto se ve algún champiñón que nos sobró de la pseudo-carbonara del día anterior. Eso sí, el tomate hace que esté jugosito. En otras recetas he visto que le ponen leche a los huevos para que quede más cremoso, eso lo dejo al gusto del consumidor. Y el curry o la cúrcuma le dan un color muy bonito, pero tampoco son imprescindibles si no están a mano.
* Los pollos felices son pollos que no están metidos en una jaula donde no pueden hacer nada más que poner huevos, sino que pueden moverse libremente en su parcelita al aire libre. La alimentación no se basa en pienso sino en cereales. Tengo comprobado que se nota mucho en el sabor, e incluso en el huevo en sí (la cáscara es mucho más dura).
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